Cuando los partidos olvidan su misión

Cada cierto tiempo resurgen voces que proclaman el agotamiento de los partidos políticos. La creciente desconfianza ciudadana, el auge de los liderazgos personalistas y el poder de las redes sociales parecen reforzar la idea de que estas organizaciones se han convertido en un obstáculo más que en un instrumento para la democracia. Sin embargo, el problema quizás no radica en su existencia, sino en el progresivo abandono de su misión.

Como advierte Rafael Alvira en El dogma democrático, la democracia no puede reducirse a un simple mecanismo para agregar preferencias individuales ni a una competencia permanente por el poder. Su estabilidad depende de la existencia de instituciones intermedias capaces de articular el bien común, moderar los conflictos y transformar las múltiples demandas sociales en proyectos políticos coherentes. Entre ellas, los partidos ocupan un lugar insustituible.

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Autor:

Álvaro Pezoa B.

Fecha de Publicación:

30 de junio del 2026